Vaqueros

Jimena Salas: Carta Abierta al Procurador, Dr. Abel Cornejo

 

Estimado Dr.  Abel Cornejo

 

Sean estas palabras, antes que nada, la expresión esperanzada de que la investigación que ahora conduce pueda abrir el camino hacia la verdad que toda una sociedad espera y merece.

Sin arrogarme ningún derecho que me excede, creo estar ordenado en afirmar que mi deseo se corresponde con el de todo el pueblo vaquereño, y aún más, con el de una Salta que tiene en estos casos no resueltos una herida abierta. Este atroz femicidio del que fuera víctima la señora Jimena Salas nos toca de cerca a todos, no sólo por la cercanía de vecindad sino sobre todo por el costado humano que nos iguala y nos lleva a pensar en la potencialidad de que cualquiera pueda ser una víctima más.

Quienes hemos seguido con atención e interés las instancias de la investigación hemos sido alcanzados por la decepción de los magros resultados logrados. Apenas un identikit y alguna foto, declaraciones formales, diligencias procesales, pero nada en concreto en orden a la resolución del caso. Tanto así que comienza a ganarnos la sensación de que la impunidad será otra vez la que triunfe sobre el legítimo deseo de justicia que todos pretendemos.

No dudamos de su capacidad profesional ni de su buena intención en buscar respuestas concretas, sin embargo, sobrevuela la impresión de que volver el caso a foja cero resulta en beneficio de los asesinos y opera en detrimento de la confianza pública. Será su desafío ahora viabilizar de la manera más pronta posible las diligencias necesarias que obren resultados más veraces, porque de lo contrario la comunidad ya herida en la credibilidad de la justicia terminará comprobando que existe verdadera ineficacia o que su gestión “ha sido más de lo mismo”.

Esto que afirmo es una realidad incontrastable y que alguien tiene que decir. Por supuesto que lejos está de toda posible intimidación o presión porque es un dato de la realidad el desierto que hoy atraviesa el sistema judicial. Sabe Usted muy bien que el camino asumido es transitar por las Horcas Caudinas donde la única posibilidad de triunfo está dada por un resultado lo más cercano a la verdad.

Dr. Abel Cornejo, hay un pueblo –Vaqueros- que ha vuelto a levantar la mirada hacia el estrado que hoy ocupa con la mirada esperanzada porque entendemos que su decisión es valiente y estamos dispuestos a acompañar este proceso como sea necesario. Necesitamos respuestas claras y no fraseos jurídicos, pruebas concluyentes y no dilaciones semánticas. Necesitamos –repito- una resolución para este caso.

Como hombres de fe, Usted, yo y este pueblo de Vaqueros que tiene en sus devociones populares la impronta de la buena voluntad cristiana esperamos que el Dios de los corazones abra los caminos de la luz hacia esa verdad tan anhelada.

Si acaso fracasara en su intento, sepa que no será sólo suyo sino que habremos fracasado todos como sociedad al sentirnos desamparados por una Justicia que nunca llega.-

Atentamente.-

Ernesto Bisceglia

Vecino de Vaqueros

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