Endeudados y con miedo a perder sus negocios y emprendimientos. Así se encuentran muchos comerciantes salteños. Aseguran que se les hace imposible afrontar el pago de las boletas de luz tras el tarifazo y que, para peor, a esto se suma la caída de ventas, el encarecimiento de insumos y el pago del alquiler y proveedores, entre otras variables que hacen peligrar la continuidad de sus locales, algunos con más de 20 años, y los puestos de trabajo de los empleados.

Consideran que pagar con tarjetas por el servicio de energía eléctrica significa «sobreendeudarse» a futuro y responsabilizan a la Provincia por la suba. Incluso, aseguraron que se sienten «afectados a nivel psicológico» por la situación. «Nos están saqueando», sostuvieron. Ahora los comerciantes se organizan para presentar un amparo la próxima semana.