La contienda, que será transmitida en vivo por Netflix, está programada para ocho asaltos de dos minutos cada uno, con el telón de fondo imponente del AT&T Stadium, hogar de los Dallas Cowboys de la NFL y con una capacidad de asistencia de 80.000 espectadores.

A sus 58 años, Mike Tyson, un ícono del boxeo mundial, regresará al cuadrilátero después de su última aparición en noviembre de 2020, cuando se enfrentó en un combate de exhibición a Roy Jones Jr., un evento que terminó en empate.

El hecho de que Tyson esté dispuesto a enfrentar a un rival como Jake Paul, 31 años más joven y con un récord de 9 victorias y 1 derrota, es un testimonio de su indomable espíritu competitivo.

Inicialmente se especulaba que el enfrentamiento podría ser una exhibición debido a la avanzada edad de Tyson, pero el Departamento de Licencias y Regulaciones de Texas (TDLR) confirmó recientemente que será una pelea profesional, otorgando así un sello oficial al evento.

La diferencia de edad de 31 años entre los dos púgiles es destacable, incluso en el mundo del boxeo profesional Sin embargo, tanto Tyson como Paul están decididos a demostrar su valía en el cuadrilátero en un encuentro que promete emociones fuertes.

«Nuestra intención desde el principio fue organizar un enfrentamiento legítimo y profesional entre Mike Tyson y Jake Paul, con un resultado claro y definitivo», afirmó Nakisa Bidarian, cofundador de Most Valuable Promotions (MVP) junto con Paul, destacando la seriedad con la que ambos contendientes se toman este evento.